


No voy a extenderme muchísimo sobre este tema, aunque será algo de lo que nos oiréis hablar más veces.
Justo ahora que estamos terminando el plan de negocio de la película y a punto de hacerlo público, es buen momento para empezar a contaros algunas de las ideas que contendrá.
Una de las más importantes, ya que esperamos que sea una de nuestras principales vías de financiación, es la de cómo van a poder interactuar las marcas con nosotros.
En una de las clases realmente útiles que nos dieron en la universidad, un profesor de
«Public Relations» (que, insistía siempre, no debía traducirse como «relaciones públicas» sino «relación con los públicos») nos dio una lección clave para lo que acabaría siendo Riot Cinema: La publicidad ha cambiado. Ya no se trata de vender, se trata de entablar una conversación.
Más tarde leeríamos
The Cluetrain Manifesto y otros textos que terminaron de definir nuestra idea de lo que debe ser una marca.
Es por eso que no nos asusta incorporar a marcas en el proceso de creación de nuestra película. Creemos de manera absoluta que una publicidad creativa, no invasiva y realmente productiva para el espectador es posible. Y que esta es una de las mejores vías para la financiación de un proyecto como el nuestro.
En Riot Cinema llevamos ya un tiempo produciendo publicidad creativa, a veces gamberra y otras emotiva, pero siempre con una libertad excepcional y una premisa clara: el cine puede llegar a cualquier otro lenguaje. Por eso tenemos confianza en que las marcas pueden tener un hueco en nuestro proyecto, y mucho que decir.
Hemos dividido la participación de marcas en dos posibles fases:
En la primera, hasta el rodaje de la película, las marcas podrán involucrarse en aspectos más prácticos y participativos, y también asociarse a los diferentes miembros del equipo técnico y artístico de maneras creativas.
En la segunda, es la película la que toma el relevo protagonista y serán las acciones entorno a ésta las que marquen las posibilidades de participación.
El Cosmonauta: Una EXPERIENCIA
Toda nuestra película se basa en la experiencia que viven los usuarios que pertenecen al
Programa K, nuestra comunidad de productores, vosotros.
Durante todo el proceso, desde la concepción de la película hasta su distribución gratuita a través de internet,
queremos generar una serie de momentos únicos para el usuario, permitirle que se involucre y que participe, que viva El Cosmonauta como algo más que una película.Hasta el momento hemos realizado varios eventos en los habéis podido divertiros, participar con vuestra creatividad y permitirnos comunicarnos con vosotros. El concierto en la Sala Heineken, la fiesta de los mil productores o el flashmob son algunos ejemplos.
Cada uno de estos eventos, con altísima participación, son una enorme posibilidad para las marcas que quieran involucrarse. A medida que el proyecto avance serán más y de mayor envergadura, culminando la experiencia con una serie de estrenos en todo el mundo, con conexiones en directo a diferentes eventos y ciudades, creando un evento muy especial en el día del estreno de la película.
¿Y por que os contamos ahora todo esto?Bueno, porque el otro día celebramos la
Yuri's Night (pronto haremos un post con datos y fotos) y dimos un primer pasito en esta vía de colaboración. Como muchos pudisteis ver, hablamos un poquito en facebook y twitter de una nueva marca de vodka que pocos conoceréis:
Russian Standard.
Es un vodka nacido en rusia que pretende desembarcar pronto en España.
El caso es que se acercaron a nosotros para comenzar una posible colaboración. Ellos están interesados en que su marca se empiece a conocer y a nosotros no se nos ocurría un mejor producto para unir a nuestra película sobre Rusia. Además, lo hicieron de una forma respetuosa y con ganas de que marcáramos juntos las condiciones de cada una de las partes.
De esta forma, conseguimos hacer de la fiesta algo mucho más divertido ya que pudimos ofreceros chupitos a un precio muy reducido y poner algo de decoración cosmonáutica.
Fue una pequeña prueba a la que, con suerte, seguirán muchas más, con más medios y más oportunidades para participar, pasarlo bien y disfrutar de la compañía de otros valientes como vosotros que se han atrevido a embarcarse en esta aventura que es
El Cosmonauta.
¿Tiene esto que ver con la publicidad tradicional? Creo que no. Si hubiese sido así, la marca habría puesto carteles y anuncios y nosotros habríamos cobrado un buen dinero. Pero decidieron hacerlo de otra manera y empezar a entablar una conversación con los "geeks". Con nosotros. Con vosotros. Con la comunidad.
Grandes cosas están por venir y estamos descubriendo el camino. Poniendo las baldosas según caminamos de un prometedor futuro donde las marcas escuchan a los usuarios, no solo les gritan. Se comunican, conversan. Producen para ellos.
Como ha dicho hoy Ben Hammersley, editor de Wired UK, en Campus Party: "We won".