Obra derivada (4)
DESPERTAR
-Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño?- dijo ella.
-¿Un sueño? Hagamos la prueba, saltemos al vacío- imploró él.
-¿Al vacío?
-Sí.
-Pero, ¿y si todo es real?
-Entonces no merece la pena seguir aquí.
-Tienes razón.
Se cogieron de la mano y se acercaron al borde del precipicio.
-A la de tres. Una, dos y tres.
Saltaron.
Atravesaron las tinieblas.
Ahí abajo tampoco había nada.
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