Obra derivada (Poética para cosmonautas) 1
Recientemente soñar se torna en pesadilla.
No consigo siquiera administrarme los fármacos
es imposible encontrar en este ruido de carne una vena hábil.
Escribo a la base que las alucinaciones proyectadas por mi mente
son paraísos imantados de las entrañas mismas del espacio.
La contestación no tarda.
Recibo un dibujo que semeja al de una cara sonriente
y tres aburridos avisos.
AVISO UNO
En lo tocante a sus nuevas funciones sugerimos no abandonar la cámara bajo ningún concepto. Si necesita proveerse de algún utensilio rogamos contacte con los dos tripulantes de rango superior.
AVISO DOS
Procúrese una distracción mayor que el vagabundeo por la nave al que nos tiene acostumbrados.
AVISO TRES
Haga su tabla de ejercicios. Decore su estancia. Redacte un manuscrito. Cuente con la ayuda de sus superiores. No olvide que están allí para ayudarle.
PARAÍSO B
El paraíso B era una visión apetecible. Una piscina deshabitada. No parecía haber nada más allá que el ingente sumidero. Un hombre se sumerge y realiza acrobacias subacuáticas.
Todo es captado al instante por el voraz objetivo de una cámara.
Tras un comienzo tranquilo (casi digno de un buen sueño) la escena se envilece.
El acróbata decide salir a la superficie y por más que se esfuerza no avanza siquiera un milímetro.
Se ciernen sobre él manos pálidas y diminutas.
Por más que lo intenta...
PARAISOS (Y FIN)
Sé que he vuelto y sin embargo cada noche aquellas manos del paraíso B acaban por atraparle (pálidas y diminutas) siempre le dan muerte allí mismo. Sé que estoy entre vosotros y sin embargo cada noche en el paraíso L sigo enterrando al cosmonauta en un campo de arcilla.
En el reflejo de un espejo del paraíso M la cosmonauta resplandece en technicolor.
Mi cuerpo se incendia al borde de un acantilado.
Por más que lo intente... el acróbata nunca conseguirá salir de la piscina.

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