Project SpaceDiver... or how we learned to stop worrying and fall down to the Earth in 10 minutes
A través de Microsiervos nos hemos enterado de una interesante iniciativa publicada originalmente en Wired Science. Al parecer, la compañía Orbital Outfitters -dedicada al desarrollo y construcción de materiales para utilizar en el espacio- está empeñada en diseñar un nuevo traje para astronautas que permita saltar y aterrizar sano (¿y salvo?) desde la friolera de, al menos, 36.500 metros de altura.
Tal y como nos cuentan, el objetivo del proyecto no es batir récords, sino permitir la evacuación desde naves especiales suborbitales en caso de emergencia. Y es que, en un salto desde tamaña altitud, el secreto no está en la masa... sino en el traje. ¿Los principales problemas? La falta de presión y oxígeno, las temperaturas, la fricción... y la enorme velocidad que se llega a alcanzar durante la caída: varios cientos de kilómetros por hora (ondiá!).
El traje también tendrá que incluir, entre otros, los siguientes requisitos:
- Proporcionar soporte vital a más de 150 km de altura durante 15 minutos
- Ser ligero (menos de 20 kg)
- Permitir el uso de un paracaídas
- Ofrecer libertad de movimientos

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